El Seguro Social abarca los siguientes beneficios:
Beneficio por Años Cotizados: es una ayuda transitoria por los siguientes 30 años, el cual busca premiar la trayectoria laboral de hombres y mujeres con una pensión proporcional a los años cotizados. El monto es de 0,1 UF mensual por cada 12 meses cotizados, con un máximo de 2,5 UF (25 años).
Compensación para mujeres por Diferencias de Expectativa de Vida: es un beneficio para mujeres de 65 años o más que hayan cotizado y se hayan pensionado por vejez o invalidez no cubiertas por el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS), que entrega un monto adicional para compensar la menor pensión que reciben las mujeres debido a su mayor expectativa de vida, en comparación con hombres que tienen el mismo ahorro, edad y grupo familiar.
Además, se incorporan:
Cotización con Rentabilidad Protegida (CRP): es un mecanismo con garantía estatal que reconoce y resguarda un porcentaje de las cotizaciones de las y los trabajadores pagadas por su empleador, protegiéndolas frente a los cambios del mercado. El Estado asegura una rentabilidad a través del Fondo Autónomo de Protección Previsional. Para las y los trabajadores, este aporte se registra como un Bono de Seguridad Previsional (BSP), que genera intereses a una tasa de mercado y cuyo monto final se sumará a la cuenta individual cuando alcancen la edad legal de jubilación (a través de un Bono Amortizable), complementando así la pensión final. El pago se realizaría en 240 cuotas (20 años).
Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS): es un mecanismo de protección previsional obligatorio que tiene como propósito principal asegurar un monto determinado de pensión para las y los trabajadores afiliados al sistema de pensiones (D.L. N° 3.500) o sus familias frente a imprevistos que afecten su capacidad de generar ingresos debido a una invalidez (total o parcial) o al fallecimiento de origen no laboral.
Fuente: ChileAtiende.